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sábado, 7 de abril de 2018

SISTEMA REPRODUCTOR FEMENINO

Aparato reproductor femenino

La mayoría de las especies tienen dos sexos: macho y hembra. Cada sexo tiene su sistema reproductor. Difieren en forma y estructura, pero ambos están específicamente diseñados para producir, nutrir y transportar, bien ovocitos o bien espermatozoos.
A diferencia del hombre, la mujer tiene el sistema reproductor localizado íntegramente en la pelvis. La parte externa de los órganos reproductores femeninos se denomina vulva, que significa cubierta. Ubicada en la entrepierna, la vulva cubre la obertura de la vagina y otros órganos reproductores localizados en el interior del cuerpo.
El área carnosa localizada justo encima de la parte superior de la abertura vaginal se denomina monte de Venus. Dos pares de pliegues de piel denominados labios (por su similitud en apariencia con los labios propiamente dichos) rodean la abertura vaginal. El clítoris, un pequeño órgano sumamente sensible, se encuentra en la parte anterior de la vulva donde se unen los pliegues de los labios. Entre los labios, se encuentran dos aberturas, la de la uretra (el conducto que transporta la orina, procedente de la vejiga, hasta el exterior del cuerpo) y la de la vagina. Una vez que una niña madura sexualmente, los labios más externos y el monte de Venus se cubren de vello púbico.
Los órganos reproductores internos femeninos son la vagina, el útero, las trompas de Falopio y los ovarios.
La vagina es un tubo muscular y hueco que se extiende desde la obertura vaginal hasta el útero. La vagina tiene una longitud de 8 a 12 cm. en una mujer madura. Al tener paredes musculares, se puede dilatar y contraer. Esta capacidad para expandirse y estrecharse permite que la vagina albergue en su interior objetos tan finos como un tampón o tan voluminosos como un bebé. Las paredes musculares de la vagina están recubiertas de mucosas, que la protegen y mantienen húmeda. La vagina tiene 3 finalidades: es donde el hombre introduce el pene durante el coito, es el trayecto que recorre el bebé durante el alumbramiento, denominado “canal del parto”, y es la vía a través de la cual se expulsa el sangrado menstrual (o período).
La abertura de la vagina está cubierta parcialmente por una fina lámina o telilla de tejido, provista de uno o más orificios, denominada himen. El himen puede variar considerablemente de una mujer a otra. La mayoría de mujeres constatan que se les estira, rasga o perfora tras la primera relación sexual con penetración, y es posible que les sangre un poco (lo que, en caso de resultar doloroso, el dolor suele ser leve). De todos modos, en algunas mujeres que han mantenido relaciones sexuales el himen no muestra grandes cambios.
La vagina conecta con el útero, o matriz, a través del cuello uterino, a veces denominado cérvix. Las paredes del cuello uterino son gruesas y fuertes. Su abertura es muy estrecha (no supera la luz de una pajita), motivo por el cual es imposible que un tampón se pierda dentro del cuerpo de una mujer. Durante el parto, el cuello uterino se dilata para permitir el paso del bebé.
El útero tiene forma de pera invertida, sus paredes musculares son gruesas y fuertes; de hecho, el útero posee algunos de los músculos más fuertes del cuerpo de una mujer. Estos músculos son capaces de dilatarse y contraerse para albergar al feto en proceso de crecimiento y luego para ayudar a empujar al bebé hacia el exterior durante el parto. En las mujeres que no están embarazadas, el útero mide tan solo 7,5 cm. de largo por 5 cm. de ancho.
En las esquinas superiores del útero, las trompas de Falopioconectan el útero con los ovarios. Los ovarios son dos órganos de forma ovalada ubicados en la parte superior derecha e izquierda del útero. Producen, almacenan y liberan óvulos en el interior de las trompas de Falopio durante un proceso denominado ovulación. Cada ovario mide aproximadamente de 4 a 5 cm. en una mujer madura.
Hay dos trompas de Falopio, cada una a cada lado del útero. Las trompas de Falopio miden aproximadamente 10 cm. de largo y tienen el grosor de un espagueti. En el interior de cada trompa hay un pequeñísimo canal cuya luz no supera la de una aguja de coser. En el extremo distal de cada trompa de Falopio, hay una zona de bordes irregulares que parece un embudo. Esta zona de bordes irregulares envuelve al ovario sin adherirse totalmente a él. Cuando el ovario libera un ovocito, este entra en la trompa de Falopio y las diminutas vellosidades que recubren el interior de la trompa lo van empujando hacia abajo a través de un estrecho canal hasta el útero.
Los ovarios también forman parte del sistema endocrino, ya que producen las hormonas sexuales femeninas, como los estrógenos y la progesterona.

 funciones del sistema reproductor femenino

El sistema reproductor femenino permite que una mujer:
  • produzca ovocitos
  • mantenga relaciones sexuales
  • proteja y nutra al ovocito fecundado hasta que se desarrolle completamente
  • dé a luz
La reproducción sexual no sería posible sin los órganos sexuales, denominados gónadas. Aunque la mayoría de la gente considera que las gónadas son los testículos del hombre, ambos sexos tienen gónadas. Las gónadas femeninas, encargadas de producir gametos femeninos (ovocitos) son los ovarios. Las gónadas masculinas, encargadas de producir los gametos masculinos (espermatozoides) son los testículos. Una vez un ovocito es fecundado por un espermatozoide, pasa a denominarse cigoto.
Cuando una mujer nace, sus ovarios contienen cientos de miles de ovocitos, los cuales permanecen inactivos hasta la llegada de la pubertad. En la pubertad, la hipófisis, una glándula ubicada en el centro del cerebro, empieza a fabricar hormonas que estimulan a los ovarios a producir hormonas sexuales femeninas, incluyendo los estrógenos. La secreción de estas hormonas determina que una niña se desarrolle hasta transformarse en una mujer sexualmente madura.
Hacia el final de la pubertad, las chicas empiezan a liberar mensualmente ovocitos como parte del ciclo menstrual. Aproximadamente una vez al mes, durante la ovulación, un ovario libera un ovocito diminuto en una de las trompas de Falopio. A menos que el ovocito sea fecundado por un espermatozoide al encontrase con él en la trompa de Falopio, se secará y abandonará el cuerpo aproximadamente dos semanas después a través del útero. Este proceso se denomina menstruación. La sangre y tejidos del recubrimiento interno del útero se expulsan en forma de flujo menstrual. Es lo que se conoce como “período”, y en la mayoría de las chicas dura de 3 a 5 días. El primer período de una chica se denomina menarca.
Es bastante habitual que las mujeres y chicas experimenten algunas molestias en los días previos al período. El síndrome premenstrual(SPM) incluye síntomas, tanto físicos como emocionales, que presentan muchas mujeres y chicas justo antes de sus períodos menstruales, como acné, distensión abdominal, fatiga, dolor de espalda, inflamación y molestias en los senos, estreñimiento, diarrea, antojos, depresión, irritabilidad o dificultades para concentrarse y para controlar el estrés. Los síntomas del SPM suele ser más intensos durante los 7 días previos al inicio del período menstrual y desaparecen en cuanto este comienza.
Muchas chicas también tienen espasmos abdominales durante los primeros días del período. Están provocados por las prostaglandinas, unas sustancias químicas presentes en el organismo que hacen que se contraigan los músculos lisos del útero. Estas contracciones involuntarias pueden ser débiles o bien fuertes y dolorosas.
Tras la menarca, el cuerpo de una chica puede tardar hasta dos años en desarrollar un ciclo menstrual regular. Durante ese tiempo, su cuerpo se irá adaptando a las hormonas que se segregan durante la pubertad. Como promedio, el ciclo menstrual de una mujer adulta dura 28 días, aunque su duración puede oscilar entre 23 y 35 días.
Si un hombre y una mujer mantienen relaciones sexuales en los días próximos a la ovulación de la mujer, es posible que se produzca la fecundación. Cuando el hombre eyacula (cuando el semen sale del pene), deposita entre 1,5 a 6 ml de semen en la vagina de la mujer. En esta pequeñísima cantidad de semen, hay entre 75 y 900 millones de espermatozoides, que "nadan" hacia arriba desde la vagina, cruzando el cuello uterino y entrando en el útero, para reunirse con el ovocito en la trompa de Falopio. Solo hace falta un espermatozoide para fecundar un ovocito. Aproximadamente una semana después de que el espermatozoide haya fecundado el ovocito, este, ahora denominado cigoto, se habrá transformado en un blastocistomulticelular. Un blastocisto tiene aproximadamente el tamaño de una cabeza de alfiler, y es una bola hueca de células con líquido en el interior. El blastocisto anida en el recubrimiento interior del útero, denominado endometrio. Los estrógenos hacen que el endometrio se engrose y se irrigue de sangre. La progesterona, otra hormona liberada por los ovarios, mantiene el endometrio engrosado e irrigado de sangre para que el blastocisto pueda anidar bien en el útero y absorber los nutrientes que contiene el endometrio. Este proceso se denomina implantación.
A medida que las células del blastocisto van recibiendo nutrientes, comienza otra etapa de desarrollo: la etapa embrionaria. Las células del interior del blastocito adquieren una forma circular aplanada denominada “disco embrionario", que se desarrollará hasta convertirse en un bebé. Las células externas se transforman en finas membranas que rodean al bebé. Las células se multiplican miles de veces y se mueven a nuevas posiciones hasta transformarse en un embrión.
Tras aproximadamente 8 semanas, el embrión tiene un tamaño similar al del pulgar de un adulto, pero prácticamente todas sus partes -el cerebro y los nervios, el corazón y la sangre, el estómago y los intestinos, los músculos y la piel- ya se han formado.
Durante la etapa fetal, que abarca desde la novena semana tras la fecundación hasta el nacimiento, el desarrollo continúa conforme las células se van multiplicando, moviendo y transformando. El feto flota en el líquido amniótico contenido en el saco amniótico. El feto recibe oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre a través de la placenta, una estructura en forma de disco que se adhiere al recubrimiento interno del útero y se conecta con el feto a través del cordón umbilical. La membrana y el líquido amniótico protegen al feto de los posibles golpes y sacudidas que pueda recibir el cuerpo de la madre.
El embarazo dura un promedio de 280 días; aproximadamente 9 meses. Cuando el bebé está listo para nacer, su cabeza presiona el cuello uterino, que empieza a relajarse y a dilatarse preparándose para el paso del bebé por la vagina. Las mucosidades que habían formado una especie de tapón en el cuello del útero se desprenden y salen, junto con el líquido amniótico, a través de la vagina cuando la madre rompe aguas.
Cuando comienzan las contracciones del parto, las paredes del útero se contraen al ser estimuladas por una hormona hipofisaria denominada oxitocina. Las contracciones hacen que el cuello uterino se dilate y se empiece a abrir. Tras varias horas de dilatación, el cuello uterino estará lo bastante dilatado para dejar pasar al bebé. El bebé será empujado hacia el exterior del útero, a través del cuello uterino y a lo largo del canal de parto. Por lo general, primero saldrá la cabeza del bebé; el cordón umbilical saldrá junto con el bebé y se cortará después del nacimiento. La última etapa del alumbramiento, que actualmente se denomina “posparto”, consiste en expulsar la placenta. Una vez esta se desprenda del recubrimiento interno del útero, las contracciones uterinas la empujarán hacia afuera, junto con las membranas y fluidos.





https://medlineplus.gov/spanish/femalereproductivesystem.html
https://www.ecured.cu/Sistema_reproductor_femenino
https://www.dmu.edu/terminologia-medica/el-sistema-reproductivo-femenino/enfermedades-del-sistema-reproductivo-femenino/

SISTEMA REPRODUCTOR MASCULINO

Aparato reproductor masculino

La mayoría de las especies tienen dos sexos: macho y hembra. Cada sexo tiene su sistema reproductor. Difieren en forma y estructura, pero ambos están específicamente diseñados para producir, nutrir y transportar, bien ovocitos o bien espermatozoos.
A diferencia de la mujer, cuyo sistema reproductor está localizado íntegramente en la pelvis, los órganos reproductores del hombre, o genitales, se encuentran tanto dentro como fuera de la pelvis. Los genitales masculinos incluyen:
  • los testículos
  • el sistema de conductos, integrado por el epidídimo y el conducto deferente
  • las glándulas accesorias, que incluyen las vesículas seminales y la glándula prostática
  • el pene.
En un chico que ya ha alcanzado la madurez sexual, los dos testículos producen y almacenan millones de diminutos espermatozoides. Los testículos son ovalados y crecen hasta alcanzar aproximadamente 5 cm de longitud por 3 cm de diámetro. Los testículos también forman parte del sistema endocrino, ya que producen hormonas, incluyendo la testosterona. La testosterona desempeña un papel muy importante en la pubertad y, a medida que un chico va recorriendo esta etapa de su vida, sus testículos van produciendo cantidades cada vez mayores de esta hormona. La testosterona es la hormona que determina que los chicos cambien la voz, desarrollen músculos más voluminosos y fuertes y les crezca la barba y el vello corporal, aparte de estimular la producción de espermatozoides.
Muy cerca de los testículos, se encuentran el epidídimo y el conducto deferente, que constituyen el sistema de conductos de los órganos reproductores masculinos. El conducto deferente es un tubo muscular que discurre junto a los testículos y transporta en sentido ascendente el fluido que contiene los espermatozoides, denominado semen. El epidídimo es un conjunto de tubos en forma de espiral (uno para cada testículo) que está conectado al conducto deferente.
El epidídimo y los testículos están suspendidos en el interior de una estructura similar a una bolsa, ubicada fuera de la pelvis y denominada escroto. Esta bolsa de piel ayuda a regular la temperatura de los testículos, que debe ser inferior a la temperatura corporal para que puedan fabricar espermatozoides. El escroto cambia de tamaño para mantener la temperatura adecuada. Cuando el cuerpo está frío, el escroto se encoge y se tensa para mantener el calor corporal en su interior. Cuando el cuerpo está caliente, el escroto se agranda y se vuelve flácido para eliminar el exceso de calor. Esto ocurre sin que el hombre tenga que pensar en ello. El cerebro y el sistema nervioso dan al escroto las instrucciones pertinentes para que cambie de tamaño cuando convenga hacerlo.
Las glándulas accesorias, que incluyen las vesículas seminales y la glándula prostática, proporcionan los fluidos que lubrican el sistema de conductos y nutren a los espermatozoides. Las vesículas seminales son estructuras con aspecto de bolsa unidas al conducto deferente, a lado de la vejiga. La glándula prostática, que produce algunos de los componentes del semen, rodea a los conductos eyaculatorios en la base de la uretra, justo debajo de la vejiga. La uretra es el conducto que conduce el semen hacia el exterior del cuerpo a través del pene. La uretra también forma parte del sistema urinario, ya que es el conducto a través del cual pasa la orina cuando es expulsada del cuerpo desde la vejiga.
El pene consta de dos partes: el cuerpo y el glande. El cuerpo es la parte principal del pene, mientras que el glande es la punta (a veces, denominada “cabeza”). En el extremo del glande, hay una pequeña ranura o abertura, que es por donde salen del cuerpo el semen y la orina a través de la uretra. El interior del cuerpo del pene está formado por un tejido esponjoso y otro cavernoso que se puede expandir y contraer.
Todos los niños nacen con prepucio, un pliegue de piel en el extremo del pene, que cubre el glande. Algunos niños son circuncidados, es decir, un médico o un sacerdote les extirpa el prepucio. La circuncisión suele llevarse a cabo durante los primeros días de vida. Si bien la circuncisión no es necesaria desde el punto de vista médico, algunos padres deciden circuncidar a sus hijos por creencias religiosas, por cuestiones higiénicas o por motivos sociales o culturales. Los penes de los niños circuncidados no son diferentes de los penes de los niños no circuncidados: todos los penes funcionan de la misma manera y tienen la misma sensibilidad, independientemente de que se les haya extirpado el prepucio o no.

 funciones Del sistema reproductor masculino

Los órganos sexuales masculinos trabajan conjuntamente para producir y liberar semen en el interior del sistema reproductor de la mujer durante el acto sexual. El sistema reproductor masculino también produce hormonas sexuales, que ayudan a que los niños maduren sexualmente hasta convertirse en hombres durante la pubertad.
Cuando nace un bebé, posee todas las partes del sistema reproductor, pero hasta la pubertad no tendrá la facultad de reproducirse. Cuando se inicia la pubertad, generalmente entre los 9 y los 15 años, la hipófisis -ubicada en el cerebro-, secreta hormonas que estimulan a los testículos a producir testosterona. La producción de testosterona provoca muchos cambios físicos. Si bien el momento preciso en que aparecen estos cambios difiere de una persona a otra, las etapas de la pubertad suelen seguir una secuencia fija.
  • Durante la primera etapa de la pubertad masculina, el escroto y los testículos aumentan de tamaño.
  • A continuación, el pene se agranda, y también crecen las vesículas seminales y la próstata.
  • Comienza a crecer vello en la zona púbica y posteriormente barba en la cara y vello en las axilas. Durante esta etapa, también se cambia la voz, volviéndose más grave.
  • Los chicos también tienen un estirón durante la pubertad y alcanzan la estatura y el peso adultos.
En cuanto un chico alcanza la pubertad, empieza a producir millones de espermatozoides cada día. Cada espermatozoide es extremadamente pequeño: solo mide 0,05 mm de largo. Los espermatozoides se desarrollan en el interior de los testículos, dentro de un sistema de tubos diminutos denominados túbulos seminíferos. En el momento del nacimiento, estos túbulos solo contienen células redondas de una gran simplicidad, pero durante la pubertad la testosterona y otras hormonas hacen que estas células se transformen en espermatozoides. Las células se dividen y modifican hasta adquirir forma de renacuajo, con una cabeza y una cola corta. La cabeza contiene el material genético (genes). Los espermatozoides utilizan la cola para avanzar por el epidídimo, donde completan su desarrollo. Un espermatozoide tarda entre 4 y 6 semanas en recorrer el epidídimo.
Después, los espermatozoides se desplazan hasta el conducto deferente, o conducto eyaculatorio. Las vesículas seminales y la glándula prostática producen un líquido blanquecino denominado líquido seminal, que se mezcla con los espermatozoides para formar el semen cuando el hombre se excita sexualmente. El pene, que normalmente cuelga y está flácido, se endurece cuando el hombre se excita sexualmente. El tejido esponjoso del interior del pene se llena de sangre y el pene se pone duro y erecto (lo que conocemos como erección). La rigidez de un pene erecto facilita su introducción en la vagina de la mujer durante el coito. La estimulación del pene erecto determina que los músculos que rodean los órganos reproductores se contraigan y empujen al semen a través del sistema de conductos y la uretra -este proceso se denomina eyaculación. Cada vez que un hombre eyacula, su semen puede contener hasta 500 millones de espermatozoides.
Cuando el hombre eyacula durante el coito, deposita el semen en la vagina de la mujer. Desde la vagina, los espermatozoides ascienden a través del cuello uterino y atraviesan el útero con la ayuda de las contracciones uterinas. Si hay un ovocito maduro en una de las trompas de Falopio de la mujer, bastará un espermatozoide para penetrarlo, produciéndose la fecundación o concepción.
El ovocito fecundado pasa a llamarse cigoto y contiene 46 cromosomas -la mitad provienen del ovocito y la otra mitad del espermatozoide. El material genético del hombre y el de la mujer se combinan para crear un nuevo individuo. El cigoto se dividirá una y otra vez a medida que vaya creciendo en el interior del útero de la mujer, madurando a lo largo del embarazo para convertirse primero en un embrión, luego en un feto y, finalmente, en un recién nacido.

https://www.caracteristicas.co/aparato-reproductor-masculino/
https://www.dmu.edu/terminologia-medica/el-sistema-reproductivo-masculino/enfermedades-del-sistema-reproductivo-masculino/
http://www.um.es/anatvet/Documentos/muestra_matronas.pdf

REPRODUCCIÓN EN LOS SERES HUMANOS


¿Qué es la reproducción humana?


La reproducción humana es una función biológica importante para la perpetuación de la especie humana. Para que se produzca esta, tiene que existir la unión del óvulo y del espermatozoide que son gametos. Los gametos se forman en las glándulas sexuales, es decir, los espermatozoides se forman en los testículos y los óvulos en los ovarios.
Para la reproducción humana se necesita de la intervención de un hombre y una mujer, que tienen grandes diferencias entre ellos. Las mayores diferencias se encuentran en los diferentes aparatos reproductores porque los hombres tienen testículos (encargados de producir la hormona sexual masculina, la testosterona), y las mujeres tienen los ovarios ( encargados de producir hormonas sexuales femeninas, estrógenos y progesterona, que son las responsables del desarrollo de los pechos, el vello púbico y las primeras menstruaciones).La reproducción humana se inicio con la ovogénesis y la espermatogénesis. La ovogénesis es la producción de óvulos y la espermatogénesis, la producción de espermatozoos.
http://www.biologia.edu.ar/reproduccion/reprod.htm
http://www.esimer.com/fertilidad/la-gametogenesis-ovogenesis-y-espermatogenesis/